Club infantil ministra a niños con VIH

Lviv, Ukraine

Una iglesia que fue recientemente plantada en Lviv, Ucrania, atiende a personas que sufren de VIH y SIDA, especialmente niños. El propósito del ministerio es ayudar a los niños a vivir vidas plenas e integradas para que no tengan que vivir vidas controladas por una enfermedad.

En 2017, el ministerio comenzó a entablar una relación con el Centro de SIDA de Lviv con el objetivo de hacer una conexión con los niños que viven con VIH y sus cuidadores. 

Al principio, los miembros de la iglesia se acercaron a las familias, los visitaban en sus hogares, les proporcionaban útiles escolares y compartían aspectos de la vida en compañerismo. También ayudaron a las familias a tener acceso a ropa y medicinas.

A medida que la iglesia fue desarrollando esas relaciones, también se asoció con otra Iglesia del Nazareno en Kiev para administrar un programa de EBV con aproximadamente 50 a 80 niños. Combinadas, todas estas iniciativas se convirtieron en el génesis del Club de Niños.

"El club promueve la integración de niños de diferentes segmentos de la población, pobres y ricos, enfermos y sanos", dijo Oleg Kuz, pastor de la iglesia de Lviv.

Inicialmente, el club se iba a reunir una vez al mes pero hubo tanto interés que la frecuencia de sus reuniones se cambió a cada dos semanas. Los niños que asisten al club juegan, hacen manualidades, bailan, aprenden inglés o polaco, y aprenden de la Biblia. Las familias también están invitatas a participar. 

Cuando el tiempo lo permite, las reuniones se realizan al aire libre. Los invitados asisten a cursos cortos sobre diferentes temas: en 2018, un expositor invitado les enseñó a los niños a usar un dron.

Un lugar de amistad
A Nick, un niño de 13 años, lo cría su abuela, Olla. Sus padres no sabían que eran VIH positivo hasta después de su nacimiento, y fallecieron en un lapso de cuatro meses de diferencia uno del otro cuando tenía 2 años de edad. Olla lo ha criado desde entonces. Los dos viven juntos en un apartamento de una habitación, subsistiendo con la diminuta pensión de Olla y una pequeña ayuda monetaria que le llega a Nick. 

La realidad es que Nick no puede ir a una escuela regular. Con frecuencia se encuentra demasiado enfermo para asistir a clases, así que completa sus cursos en casa, y solo va a la escuela para realizar las pruebas y exámenes. Si bien el sistema lo mantiene al mismo nivel académico que sus compañeros, su situación hace que los días sean bastante solitarios para este adolescente. 

"Nick es generalmente bastante tranquilo y su naturaleza no es muy extrovertida", dijo Olla.

A diferencia de las clases regulares, el Club de Niños quincenal no tiene tantos requerimientos o exigencias. Nick puede asistir y participar junto a sus compañeros sin sentirse aislado. Olla dice que se convierte en una persona diferente, alegre, curioso y comprometido. 

Cuando le preguntaron si tenía nuevos amigos, Nick respondió de manera simple y honesta. 

"Bueno, sí", dijo Nick. “Realmente solo nos vemos en el club, pero me alegra cuando nos reunimos. Es muy divertido”.

La esencia del ministerio es ofrecer esperanza crear un espacio de convivencia. Los niños y los padres se sienten amados y apreciados. Es entonces cuando el amor de Cristo puede comenzar a transformar vidas.

--Republicado con permiso de NCM Magazine  2019

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